Celebran en el Joven Club Jiguaní III día de los Padres

Recordando esta celebración y apoyando a algunos programas implementados por Instituciones en nuestro país el joven Club Jaguaní III desarrolló un matutino con estudiantes y usuarios de la localidad de santa Rita resaltando algunos aspectos importantes relacionados al tema, compartimos con jóvenes y estudiantes algunas de las formas de hacer felices a nuestros papás y así formar en ellos valores de respeto y amor hacia ellos.

Día de los Padres.

..¨Al niño que se le permite ser irrespetuoso con sus padres o abuelos, jamás respetará a nadie¨.

¿Se puede corregir un niño irrespetuoso?

“Buenos días”, “permiso”, “gracias”, “por favor”, “perdón”… al parecer, muchos niños y adolescentes jamás aprendieron estas palabras, porque rara vez los escuchamos decirlas.

Estas expresiones pueden aplicarse a la falta de respecto o a la mala educación, que son dos cosas separadas por una línea muy delgada.

La falta de respeto es algo inapropiado en cualquier circunstancia y una educación benévola no tiene porqué ser al mismo tiempo permisiva.

Como padres, debemos asumir la responsabilidad de enseñar a nuestros niños y adolescentes las actitudes y los gestos para expresar sus emociones y sus desacuerdos sin faltar el respeto a otras personas. Sea quien sea.

Enseñar respeto a los niños no puede consistir en faltarles el respeto a ellos. Las amenazas, los castigos, la violencia, la humillación, el chantaje… No son demostraciones de autoridad, sino de autoritarismo. Y con esto no vas a ganar nada.

Hablemos, expliquemos, preguntemos, averigüemos qué es lo que pasa y hagamos saber a nuestros hijos que una mala actitud, la mala educación y la falta de respeto sólo le traerán problemas y que es más fácil y más productivo utilizar los buenos modales y generar empatía con los otros.

Hagámosles entender que las consecuencias de utilizar esas palabras que nombramos al principio, siempre van a repercutir en su favor.

Toma en cuenta estas ideas:

– La falta de respeto debe corregirse cuanto antes para que no empeore.

– Justificar las malas actitudes de tu hijo diciendo que “todos los niños son iguales”, o “son cosas de niños”; no va a hacer que el problema desaparezca. Las excusas no sirven.

– Aprender a relacionarse de manera respetuosa los ayudará a desarrollar vínculos sólidos con su entorno.

– Un niño irrespetuoso necesita ayuda para poder canalizar su ira y su frustración

Cuando un padre o una madre reconocen que la fuente de la rebeldía está en su propia negligencia para educar a su hijo, una carga se amontona sobre otra y el peso se hace insoportable. ¿Puede haber mayor congoja en esta vida que ver a tu propio hijo corriendo a toda velocidad hacia el Infierno, sabiendo que tú lo equipaste para esa carrera? Haz lo mejor que puedas en su juventud, mientras está bajo tu cuidado constante.

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