¿Quiénes somos?

Los Joven Club de Computación y Electrónica (JCCE) constituyen una red de centros tecnológicos que surge el 8 de septiembre de 1987, por iniciativa de nuestro Comandante en Jefe, con el objetivo de contribuir a la socialización e informatización de la sociedad cubana.

Surgimiento

Durante una exposición organizada por las Brigadas Técnicas Juveniles (BTJ), en el verano de 1987 en el capitalino Pabellón Cuba nació la idea. Por primera vez tantos niños se enfrentaron a una computadora y cada día eran más los interesados -de todas las edades- que acudían a tocar con sus propias manos un teclado inteligente. Más de 35 000 visitantes en apenas dos meses, la mayoría niños y jóvenes, evidenció su amplia acogida.
Nuestro Comandante en Jefe Fidel, conoció y palpó lo que pasaba en el Pabellón Cuba con las computadoras y ante tal éxito, una vez terminada la exposición, se evaluó ampliar el proyecto y extenderlo al resto del país. Surgen así, el 8 de septiembre de 1987, en reunión con el Buró Nacional de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC) los Joven Club de Computación y Electrónica, con la misión de proporcionar una cultura informática a la comunidad con prioridad hacia niños y jóvenes, desempeñando un papel activo, creativo y de formación de valores en el proceso de informatización de la sociedad cubana.
Ese día nuestro Fidel, con la visión de futuro que lo caracteriza sentenció: ¨…Joven Club de fábrica, de instituciones y Joven Club popular, porque estos son los que están allí al lado de los vecinos, este es el médico de la familia, la computadora de la familia¨…

Actualidad

Más de 30 años han transcurrido, hoy con más de 600 instalaciones estamos presentes en todos los municipios del país y continuamos perfeccionando nuestra obra, trabajando por:

  • Ser entidad referencial dentro del proceso de informatización de la sociedad cubana, desempeñando un papel determinante en la vida sociocultural de la comunidad.
  • Lograr un elevado índice de eficiencia y alto nivel de profesionalidad en los servicios que se prestan con una alta adaptabilidad a los entornos de desarrollo.
  • Constituir una entidad agradable para sus trabajadores, donde se sientan valorados, facultados y con posibilidades de desarrollo individual.
  • Perfeccionar constantemente todo el proceso de trabajo, fomentando la cohesión entre todos los factores integrantes.
  • Vencer la resistencia al cambio, convirtiendo a todos los trabajadores en agentes activos del cambio.
  • Elevar la identificación de los trabajadores con la misión y los objetivos de la organización que garanticen una alta estabilidad de la fuerza laboral.
  • Desarrollar una cultura de dirección colegiada con un elevado concepto de la interoperatividad entre las distintas áreas de manera que estas se sientan clientes entre sí.