Festival de Poesías en el Joven Club Buey Arriba I.

Festival de Poesías en el Joven Club Buey Arriba I.

¿Qué es poesía?, dices mientras clavas en mi pupila tu pupila azul.¡Qué es poesía! ¿Y tú me lo preguntas? Poesía… eres tú.

                                                                            Gustavo Adolfo Bécquer.

La jornada del sábado, 14 de febrero se desarrolló un festival de Poesías en el Joven Club Buey Arriba I, participando 13 clientes de diversas edades, quienes a través de la navegación .cu  dieron lectura a textos donde se hace referencia al amor: poemas, poesías, versos, frases, entre otras, de autores como  Gustavo Adolfo Bécquer, José Martí,  Pablo Neruda,  siendo el Poema 20,  de los Veinte poemas de amor y una canción desesperada, de éste autor,  el más gustado por los clientes, este último leído por el adolescente  Baruc Elías Oliva Martínez.

 

Poema 20

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Escribir, por ejemplo: «La noche esta estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos».
El viento de la noche gira en el cielo y canta.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.
En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.
Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.
Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.
Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.
Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
Porque en noches como esta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.
Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.

 

 

 

Lic. Madelaine Celeiro Carnet, 16 de febrero de 2015.

                                                          

 

 

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