Recuerdan en el Joven Club Campechuela 1 al joven alfabetizador Manuel Ascunce Domenech y al campesino Pedro Lantigua.

En la mañana de este 26 de noviembre, en ocasión de conmemorarse el aniversario 58 del asesinato de Manuel Ascunce Doménech y el campesino Pedro Lantigua, fue recordado en el Joven Club Campechuela 1 este triste suceso.

En Limones Cantero, intrincado paraje de la sierra del Escambray perteneciente al poblado de Trinidad, en la entonces provincia de Las Villas, bandas contrarrevolucionarias le arrebataron la vida a un niño de apenas 16 años, Manuel Ascunce Domenech, quien se había enrolado en esa épica gesta que resultó la Campaña de Alfabetización, donde el campesino Pedro Lantigua, su alumno, también fue cruelmente asesinado.

Para el Comandante en Jefe el asesinato del niño-maestro —uno más entre los muchos cometidos por las bandas armadas del imperialismo y la reacción entre los educadores voluntarios— fue particularmente sensible, por cuanto él, que había enunciado en octubre de 1953 en el juicio por los sucesos del 26 de julio de aquel año, la educación como una de las tareas básicas priorizadas para cuando la Revolución llegase al poder, estaba claro el pérfido objetivo del doble crimen: sembrar el terror entre los alfabetizadores para hacer fracasar la Campaña de Alfabetización.

Pero la infamia del nuevo asesinato, a escasas semanas de la proclamación el 22 de diciembre de 1961 de la victoria de la Campaña de Alfabetización, traslucían un propósito aún más repudiable: la venganza impotente ante aquella noble cruzada que había llevado de manera masiva la luz de la enseñanza a 707000 compatriotas de un total de 979 207 iletrados censados en todo el país, con lo cual el índice de analfabetismo en Cuba se redujo al 3.9 por ciento, uno de los más bajos del mundo.

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